Comunicado de Descolonizar LA!   1 comment

(in English)

El 1˚ de octubre, cientos de personas de todo Los Ángeles respondieron a la llamada lanzada por Ocupar Wall Street de reclamar espacios públicos para reunirse y decidir juntos qué hacer para construir una economía que integre las necesidades del pueblo en vez del capital. Según avanzaba el día, un grupo de personas con relaciones anteriores de trabajo como organizador@s de diversas comunidades en Los Ángeles y sus aliad@s se reunieron para compartir colectivamente pensamientos e ideas acerca de lo que estaban presenciando y participando. Nuestra primera impresión fue que la “ocupación” parecía un carnaval y que estaba desorganizada. Sin embargo, de lo que eventualmente nos dimos cuenta fue de que la “ocupación,” de hecho, estaba muy bien organizada, pero con objetivos que no habíamos previsto. Agazapad@s bajo la bandera de “sin liderazgo,” había un pequeño círculo de organizador@s desconocedor@s de y sin pedir disculpas por sus propios privilegios, y con una intención fiera de mantener su dominio sobre el poder y la posesión sobre Ocuppy LA.

El primer día reunimos círculos de discusión a los cuales se sumaron poco a poco, decenas de personas. Como asistentes de Occupy LA, la llamada a convocar estos círculos de discusión se hizo antes de la Asamblea General, porque sentimos que era necesario escucharnos l@s un@s a l@s otr@s. Con experiencia en una práctica y perspectiva horizontal y antiautoritaria, entendemos que establecer relaciones con l@s demás participantes al igual que escuchar ideas y dudas son el fundamento básico para formar un pensamiento colectivo, primero, sobre por qué estábamos en la ocupación y luego, de qué manera podríamos participar. Una Asamblea General de 300 personas no puede proporcionar el espacio o la oportunidad para que tod@s l@s participantes desarrollen relaciones de confianza: esto sucede con el tiempo, compartiendo experiencias y trabajando junt@s en proyectos. Mientras compartimos nuestras experiencias como organizador@s en movimientos de acción directa y nuestras ideas para seguir adelante, también hemos aprendido mucho de l@s demás participantes. Esta es la belleza de las ocupaciones y acciones similares, es difícil no crear un sentido de comunidad. Pero, como hemos señalado, a lo largo de la ocupación, muchas personas se han sentido excluid@s, especialmente l@s que constituyen los segmentos más desfavorecidos del “99%”.

Durante las Asambleas Generales del primer y segundo días de la ocupación, fuimos testigos de quiebres fundamentales en el proceso de consenso, lo que resultó en una toma de decisiones de manera antidemocrática. Esto se complementó con el engaño, la coerción, y el alarmismo y temor que el liderazgo sembró para salirse con la suya. Nos preocuparon las acciones de aquéll@s en posiciones de liderazgo y/o facilitador@s de los varios comités que trataban de controlar la dirección de la ocupación a través de maneras antidemocráticas en cuanto a la relación de l@s ocupantes con la policía de Los Ángeles. Cualquier discusión o propuestas a la Asamblea General de criticar u oponerse a la colaboración con la policía era inmediatamente silenciada por el liderazgo. Al obstruir las discusiones sobre la relación entre la ocupación y la policía se ha impedido hacer planes en respuesta estratégica a la probable agresión de la policía, como el arresto o la brutalidad, que potencialmente pone en peligro a las personas que tienen antecedentes penales, estatus migratorio no documentado, diferente raza o identidad de género. Occupy LA ha excluido las preocupaciones de personas que tienen una larga experiencia con la policía en sus barrios y también en las protestas, y al hacer esto también excluyen a las personas que podrían participar, pero que sienten que se les falta el respeto al no ser reconocidas por Occupy LA.

Hemos hecho varios intentos de presentar propuestas, talleres y debates en la Asamblea General, en pequeños grupos, y en conversaciones personales. Aunque, en general el movimiento de ocupaciones a nivel nacional aspira a utilizar la democracia participativa y el proceso de consenso para incluir a tod@s, los esfuerzos informales del liderazgo por mantener control han impedido que se desarrollen conversaciones sobre el reconocimiento del patriarcado, la supremacía blanca, el clasismo, la heteronormatividad, y otros niveles de opresión que existen en la sociedad, lo que permite que estas opresiones se sigan perpetuando dentro de esta “ocupación.” Las mujeres de color, en particular, han sido silenciadas. Much@s de nosotr@s estamos cansad@s ​de tratar inútilmente de explicar a l@s activistas blanc@s de clase media que ell@s no experimentan los mismos niveles de opresión que la gente de color o la clase trabajadora. La constante retórica del “99%” y las llamadas ciegas a la “unidad” tienen el efecto de ocultar las desigualdades y los sistemas reales de opresión que trascienden la dicotomía del “1% – 99%.” Esta actitud invisibiliza las luchas de la mayoría de la gente de esta ciudad.

Pero el golpe final para nosotr@s fue cuando un participante de Occupy LA distribuyó volantes el 4 de octubre en la Asamblea General con los nombres y las fotos de 25 personas relacionadas con el “Comité para poner fin a la brutalidad policial” y acusó a l@s participantes (algún@s de los cuales son parte de nuestro grupo de afinidad) de tratar de secuestrar y destruir el movimiento al igual que provocar a la policía. Si esta persona no está trabajando activamente para la policía, definitivamente los ha ayudado a través de sus acciones. Uno de estos volantes probablemente llegó a las manos de un policía, agente secreto o informador, y el distribuirlos tuvo el efecto de romper la solidaridad entre l@s participantes en la ocupación y sembró miedo y desconfianza dentro del movimiento. El liderazgo no entiende que no estamos “ofendid@s” por los volantes, sino que nos sentimos amenazad@s e insegur@s, ahora que esta lista se ha distribuido. También hemos estado escuchando informes de ocupaciones en otras ciudades sobre temas similares a los que existen en Occupy LA: mentiras, acusaciones de ser alborotadores o policías, exclusión y acoso. Esta dinámica podría hacer que el movimiento se aleje de la revolución social y pone a las ocupaciones peligrosamente en riesgo de la recuperación electoral por uno o más partidos políticos.

La mayoría de las personas que permanecen en el campamento son conscientes de algunos de estos problemas. Hemos sentido gran apoyo de su parte, cuando gritamos sin resultado y eventualmente dejamos la asamblea en respuesta a algunos de los incidentes ocurridos durante las dos primeras semanas de la “ocupación.” Cuanto más hablamos con nuestr@s amig@s que están ocupando otras ciudades, más nos damos cuenta de que los problemas que estamos experimentando son comunes al movimiento en general. El privilegio de raza, de clase, y de género debe ser reconocido, discutido, y contra atacado a través de medidas proactivas para crear prácticas que extiendan la responsabilidad y el poder entre varios participantes, la como rotación de la facilitación de los comités y asambleas generales. Debemos fomentar una cultura de responsabilidad en cuanto al privilegio al reconocerlo y comprometernos con otros participantes a aceptar las preocupaciones de otr@s al igual que rendirnos cuentas  mutuamente en base a los mismos principios que profesamos. Así es como podremos empezar a tomar acciones concretas para desmantelar los roles formales e informales donde el privilegio se acumula, lo que permite a algún@s de l@s participantes evitar su responsabilidad.

Tod@s queremos participar en este movimiento. Queremos compartir nuestro conocimiento y experiencia con otr@s participantes que nunca han sido parte de una protesta y ayudarl@s a sentirse segur@s y con poder. Queremos estar en las calles desafiando al capitalismo y al gobierno que lo apoya, reconstruyendo nuestras comunidades a través de la lucha. No queremos ser excluid@s por ser quienes somos. No queremos ser atacad@s o estar en peligro de extinción por cuestionar la transparencia y las estrategias de la “ocupación.” No queremos tener que chequear a los activistas privilegiadas por el racismo, el sexismo, el clasismo y la heteronormatividad. Es por eso que, como colectivo, hemos optado por dirigir nuestra energía de la “ocupación” y centrarla en la creación de asambleas populares en toda la ciudad, con el fin de reconocer las iniciativas comunitarias y los actos de organización de las comunidades más marginadas para sobrevivir y confrontar esta crisis económica y aquéllos que siguen exigiendo justicia pero no son escuchad@s en el Ayuntamiento.

No queremos que nuestra presencia sea un obstáculo a los objetivos aún no demasiado claros y a la estrategia de la ocupación. No es nuestra intención crear divisiones, más bien creemos que el movimiento tiene que extenderse y llegar a más personas de Los Ángeles de forma innovadora y eficacaz. No estamos pidiendo a nadie que levante su tienda de campaña y se una a nosotr@s, pero creemos en la autonomía para actuar de la manera que creemos más estratégica y efectiva en nuestras comunidades.

En solidaridad,

Descolonizar LA!

decolonizela@riseup.net

Posted October 24, 2011 by unpermittedla in Uncategorized

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